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500 años después… la historia se repite


“Por cuanto vos, Fernando de Magallanes, caballero natural del Reino de Portugal, y el bachiller Ruy Falero, así mismo natural del dicho Reino, queriéndonos hacer señalado servicio, os obligáis de descubrir en los términos que nos pertenecen y son nuestros en el mar océano, dentro de los límites de nuestra demarcación, islas y tierras firmes, ricas especierías y otras cosas de que seremos muy servidos y estos nuestros Reinos muy aprovechados, mandamos asentar para ello con vosotros la capitulación.”

(Carlos I. Capitulaciones de Valladolid, 1518)

 

En 1519, la armada castellana capitaneada por el navegante portugués Fernando de Magallanes partía hacia la Especiería en una expedición que duraría tres años, la hazaña marítima más heroica de la historia. El piloto vasco Juan Sebastián Elcano fue quien condujo la expedición tras la muerte de Magallanes en Filipinas. Un solo barco, de los cinco que partieron, llegó a Sevilla tras culminar la primera vuelta al mundo.

Las Capitulaciones de Valladolid, firmadas en marzo de 1518 por el rey Carlos I y Magallanes, asentaron los objetivos de la expedición: encontrar una ruta a las especias bordeando el nuevo continente, América, y asegurar que las islas del Maluco se encontraban en zona española tras haber firmado el Tratado de Tordesillas, que dividía en dos partes el mapamundi (la parte española y la parte portuguesa).

500 años después, españoles y portugueses deciden volver a colaborar. El pasado mes de septiembre, los Ministerios de Defensa de la República Portuguesa y del Reino de España firmaron un protocolo de cooperación entre la Armada Española y la Marinha Portuguesa, teniendo como objetivos afianzar los lazos de amistad y la cooperación entre las Marinas de ambos países  (BOE, 8 de octubre de 2020)

De nuevo, la Armada Española actúa de Marina anfitriona (MA) y acoge a los pilotos portugueses, al igual que la expedición española acogió a Magallanes como capitán de los 250 marineros a bordo.

Dos épocas distintas, separadas por cinco siglos, pero con una idea clara: la importancia de una cooperación bilateral, por parte de España y Portugal, en el ámbito naval.

 

María González Santamaría

Estudiante de los Grados Historia e Historia del Arte. Universidad San Pablo CEU

30 de junio, Día de la Amistad Hispano-Filipina


Un año más, desde que comenzar la tradición en 2003, se celebra el Día de la Amistad Hispano-Filipina. El motivo de elegir el 30 de junio es la referencia a la resistencia de un puñado de soldados españoles sitiados en la ciudad filipina de Baler durante la guerra de independencia del archipiélago. Lo simbólico de esta fecha, sin embargo, es que conmemora un decreto firmado este día de 1899 por el primer presidente de la República de Filipinas, Emilio Aguinaldo, tras la rendición de los 33 supervivientes españoles, cuyo texto merece la pena recordar:

 

“Habiéndose hecho acreedoras a la admiración del mundo las fuerzas españolas que guarnecían el destacamento de Baler, por el valor, constancia y heroísmo con que aquel puñado de hombres aislados y sin esperanzas de auxilio alguno, ha defendido su bandera por espacio de un año, realizando una epopeya tan gloriosa y tan propia del legendario valor de los hijos del Cid y de Pelayo; rindiendo culto a las virtudes militares e interpretando los sentimientos del ejército de esta República que bizarramente les ha combatido, a propuesta de mi Secretario de Guerra y de acuerdo con mi Consejo de Gobierno, vengo a disponer lo siguiente:

Artículo Único.

Los individuos de que se componen las expresadas fuerzas no serán considerados como prisioneros, sino, por el contrario, como amigos, y en consecuencia se les proveerá por la Capitanía General de los pases necesarios para que puedan regresar a su país”.

 

Podemos reconocer en estas líneas la categoría humana y militar de Aguinaldo, que quiso honrar a aquellos hombres, ordenando que fueran devueltos a España sin recibir ningún castigo. Estamos hablando de cómo un militar -en este caso enemigo de España- reconoce el honor y el amor a la patria como valores universales, y los ve encarnados en esos hombres que llegaron al límite por defender su bandera.

 

Iglesia de San Luis de Tolosa de Baler

 

El Día de la Amistad Hispano-Filipina se celebra desde 2003, tras la aprobación por el Congreso filipino de la Ley de la República Nº 9187. En 2011, el Congreso de los Diputados español aprobaba una declaración institucional agradeciendo a Filipinas el establecimiento del Día de la Amistad, que se celebra en ambos países.

La pandemia que sufrimos actualmente en todo el planeta de nuevo nos une a todos. Y aunque no ha sido posible celebrar conmemoraciones masivas, no va a faltar en la localidad de Baler un acto institucional en reconocimiento de los hechos de 1898 y 1899. La Amistad Hispano-Filipina debe traer al recuerdo aquellos siglos de historia común, por encima de posibles desencuentros actuales y pretéritos que hayan podido producirse.

En los actos previstos para este año, nuevamente tendrá lugar la celebración de una misa en la parroquia de San Luis Obispo, donde permanecieron atrincherados los españoles, a la que seguirán diferentes discursos institucionales por parte de las autoridades locales.

 

Recientemente, la productora Musas ha realizado un exquisito documental dirigido por Jesús Balbuena, bisnieto del cabo Jesús García Quijano, uno de los 33 hombres que resistieron 337 días de asedio en la iglesia del pueblo.

 

 

Uno de los valores de este documental es que recuerda de manera objetiva, sin maniqueísmos, y a través de testimonios de descendientes de tagalos y españoles que coincidieron en el asedio a la iglesia de Baler, los hechos de aquellos “últimos de Filipinas”. La locución de Luis Eduardo Aute, tristemente fallecido hace unos meses, y la versión de la famosa habanera «Yo te diré», cantada en español y en tagalo, da un tono de nostalgia a la narración de una gesta épica.

 

Trailer documental

Canción «Yo te diré»

 

María Saavedra Inaraja

Directora de la Cátedra Internacional Juan Sebastián Elcano, Primera Vuelta al Mundo